Easy Run Técnico: ¿Arruiné la Sesión?

Oigan, creo que acabo de arruinar el Easy Run de hoy. Les doy el spoiler: de nuevo me obsesioné en la cadencia.

Después de las dos sesiones de la semana pasada (Easy Run Obsesivo e Intervalos no tan Descontrolados con Helloween) creí que había dejado atrás el miedo a la periostitis, pero creo que ya me descompuse y no recuerdo cómo era un Easy Run normal.

Hoy salí a correr lento y suave, desde luego que iba con la preocupación de que la periostitis se asomara y apareciera por ahí algún dolor en las espinillas, así que mi cerebro inmediatamente entró en modo protección y dijo "la cadencia será de 164 pasos por minuto" (a partir de aquí me referiré a pasos por minuto como SPM), y desde el minuto 4 de la sesión esa fue la cadencia, sin importar el ritmo, yo daba 164 pasos por minuto.

Setup de la Sesión: Escena y Preparativos

Es miércoles, no es el día típico en el que hago un Easy Run, lo común es hacerlo en lunes o martes, pero aquí estamos.

Son las 8:30 de la noche, tampoco es la hora típica, lo normal, y lo que más me gusta, es correr de madrugada, hoy estaba en pie a las 4:30 a.m. por motivos ajenos a este blog, así que no pudo ser de mañana, y cómo tampoco pudo ser lunes o martes será un Easy Run nocturno.

El escenario será el Parque de la Muerte, ese de 360 metros por vuelta, está cerca de la casa y por seguridad lo prefiero a correr en la calle. Una parte de la banqueta está levantada pero ya conozco el punto exacto así que no me dará problema.

Después del trabajo llego a casa y pasó un poco de tiempo de calidad con mi familia. A las 8:30 me cambio y empiezo a calentar.

Una de mis niñas decide unirse al calentamiento, le pregunto si quiere salir a correr 6 km conmigo, me dice que no, bueno, será para la próxima.

Me tomo un vaso con agua, le doy un beso a mi esposa y salgo a la calle. Son las 8:43, camino 2 minutos más, a las 8:45 le doy play a la música e inicio la sesión.

Para no perder la bonita costumbre de hacer el Easy Run con un álbum de soundtrack hoy traigo el "Pablo Honey" de Radiohead. Discazo.

La Crónica: 164 SPM Sin Importar Nada Más

Ya perdí la obsesión por el ritmo que tanto me atormentó el año pasado, estoy en el parque y sin fijarme todavía en mi reloj pongo atención en cómo llevo los pasos, ya antes lo he dicho: para correr lento lo mejor es aumentar la cadencia, dar pasos rápidos y cortos. Eso hago.

Mientras en América el grunge estaba en pleno apogeo, en el Reino Unido la cosa era distinta, el britpop aún no estaba consolidado y había un rock alternativo más bien ecléctico.

"Pablo Honey" es uno de esos hijos del rock ecléctico de la fecha, fue un boom principalmente por "Creep", que tiene guitaras distorsionadas como buen grunge americano, pero a la vez un sonido suave y melancólico. Algo "raro".

Esto lo digo porque justo va sonando "Creep" cuando un pensamiento extraño toma forma en mi mente. Llevo más o menos 4 minutos cuando le doy un vistazo al reloj. El ritmo no me importa, deslizo la pantalla hasta que veo la cadencia. Va en 154 SPM. Pienso que seguramente 164 debe ser mejor que 154 y así sin más me obligo a que mis pasos sean más rápidos de golpe.

Suena el coro:

but I'm a creep / I'm a weirdo / what the hell am I doin' here? / I don't belong here

Debí poner atención a la letra, quien me vea corriendo verá al raro de los pasos cortos, ¿qué estaba haciendo ahí? ¡ese paso no era mío!

Sin darme cuenta me convertí en el Autómata de los 164 pasos. El ritmo estaba en 7:30 min/km.

Seguí mi camino circular en el pequeño parquesito. Iba una pareja caminando y cada tanto tiempo tenía que adelantarlos. No puedo describir lo incómodo que era pasar lentamente a su lado con mis 164 pasos.

No lo ví raro, seguía enfocado en la cadencia, mientras estuviera en 164 SPM yo "iba bien".

De tanto en tanto cambiaba de pantalla y veía el ritmo, 7:30, luego 7:15, después 7:00, a veces 6:45, pero siempre siempre siempre la cadencia en 164 SPM.

Cuando sonó "Stop Whispering" pensé que hacía mucho que no disfrutaba tanto un Easy Run, hoy no había dolor en las espinillas, la noche estaba fresca, no fría, y llevaba mis 164 pasos con una precisión quirúrgica. Nada podía salir mal.

Pero para cuando iba "Anyone Can Play Guitar" ya era obvio que algo sí estaba saliendo mal. No me dolían las espinillas, pero empezaron a doler los muslos y pantorrillas, y los pies se sentían cansados. Claro que para entonces ya llevaba más de la mitad de la sesión.

Pero el verdadero absurdo, y cuando por fin me di cuenta que no estaba bien, llegó al minuto 26, de 164 brinqué a 170 SPM. El paso iba rapidísimo, pero el ritmo estaba en 6:57 min/km. Así, como un balde de agua fría me cayera encima, me llegó la realización que correr así no era natural ni correcto, el problema es que ya estaba en caída libre hacia la madriguera del conejo, sin una forma clara de volver.

Intenté cambiar el paso pero no encontré cómo. Creo que me rompí.

Voy llegando a los 5 km y empiezo a ver una posible salida, cerrar con strides para soltar las piernas.

Justo en el km 5 me arranco con los strides, acelero hasta 5:45 min/km y la cadencia está en 170 SPM, pasan 30 segundos y retomo el trote, la cadencia baja de nuevo a 164, pero les digo, me rompí, no recordaba cómo debía seguir con los strides, en vez de descansar 60 segundos, el doble del tiempo rápido, descanso solo 30 y acelero de nuevo, repito eso dos veces más.

En el último stride paso a toda velocidad a un lado de la pareja, ¿ven?, ¡si sé cómo correr!

Suena "Blow Out", voy trotando de regreso a casa, creo que por fin logré salir de la carcel de los 164 SPM, reviso el reloj y no: 164, sigo ahí.

Termina la canción y terminan los 6 km.

No sé si por hoy el trabajo se hizo o no.

Post-Mortem: La Tiranía del Reloj

¿Recuerdan aquel primer Easy Run del Ciclo de Velocidad donde hablaba de la tiranía del reloj hablando de la frecuencia cardiaca?

Hoy de nuevo la tiranía fue un numerito en la pantalla del reloj.

Pero el reloj en realidad no es un tirano, por muy smart que sea no es más que una pantalla dándome datos sobre la sesión. Hoy, una vez más, mi enemigo fui yo mismo, que me sometí al absurdo de mantener una cadencia artificial y forzada.

La ironía de la vida es tremenda, el reloj se descargó mientras estaba en el trabajo, a las 7:00 que llegué a casa lo puse a cargar, si lo hubiera dejado así habría salido sin reloj, sin forma de saber ni mi FC ni mi cadencia y toda esta historia hubiera sido diferente.

Prometo volver a equivocarme en la próxima sesión, solo espero que sea con algo distinto.

Lecciones aprendidas: el #QUEMALPASO de hoy

  1. El miedo a la lesión puede proteger tus piernas, pero obsesionarse con la técnica puede lesionar tu mente.
  2. Fijar la cadencia sin importar el ritmo no es buena idea. Me convertí en Autómata y terminé con fatiga en lugares que no debía.
  3. Hay días en los que correr “correcto” te aleja de correr natural, y volver a lo natural se ve más difícil que llegar a lo correcto.

La verdadera lección la veremos en la próxima sesión, ¿recordaré cómo correr normal?

Playlist del sufrimiento

Lo verdaderamente rescatable del día fue la música. Disfruté como muy pocas veces el Easy Run, hasta que dejé de disfrutarlo, y en gran parte fue por "Pablo Honey".

Los críticos dirán que no es el mejor disco de Radiohead. Los críticos no saben. Este es el mejor disco de Radiohead antes de que fueran Radiohead, un disco con un sonido crudo, directo, con guitarras que se escuchan y no están escondidas detrás de capas y capas de efectos. Es el debut de una banda de rock normal antes de que se volvieran genios (o depresivos, dependiendo de quién escuche).

Y es que en realidad la genialidad ya estaba ahí. Las canciones son buenísimas, y al no tener todavía un filtro electrónico encima se dejan escuchar, y disfrutar, muy bien, con todo y los cambios de ritmo extraño en las canciones y la voz de Yorke que es dulce y melancólica en un momento y eufórica en otros.

Pienso, y tal vez pienso mal, que el álbum se hizo pensando en el vinilo, en que fuera un LP más que un CD, que lo pusieras en el tornamesa y lo escucharas de un tirón. Este disco está hecho para eso, para escucharse de un tirón, tiene sus cuatro o cinco joyas, pero cualquiera que escuches es muy buena.

Las joyas para mí son: "You", "Creep", "Stop Whispering" y "Anyone Can Play Guitar".

Les hago la misma recomendación que hice con Mon y con Nacho, pónganse este disco y déjenlo correr:

  1. You
  2. Creep
  3. How Do You?
  4. Stop Whispering
  5. Thinking About You
  6. Anyone Can Play Guitar
  7. Ripcord
  8. Vegetable
  9. Prove Yourself
  10. I Can't
  11. Lurgee
  12. Blow Out

"Pablo Honey", discazo con todos los sellos de recomendación #QUEMALPASO que existen y/o van a existir jamás!

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Hoy me obsesioné de nuevo y corrí 6 km como pingüino eléctrico. Cuéntame tus momentos más absurdos en mis redes, me encuentras en Instagram y Twitter como @quemalpaso.