Han pasado 21 días desde mi 5k All Out buscando nuevo record personal, 21 días desde que el asfalto me frenaba cómo cinta antiderrapante en el kilómetro 5, 21 días de silencio absoluto.
¿Qué pasó con @quemalpaso?, ¿será que la Saga del Fuego Sostenido, como serie de Netflix, se canceló y ya no verá la luz?
Estas crónicas, si son algo, son una telenovela mexicana, aquí no se cancela nada, la historia continúa hasta que la trama ya no tenga sentido, así que no se preocupen, @quemalpaso renovó contrato y está de regreso para buscar ese record de 5:24 en 5K, esa es la promesa.
El Plan del Día: Sobrevivir
Es sábado y normalmente diría toca fondo, pero después de 3 semanas con las piernas en la hielera más bien toca ver que sale. Aquí como dijo Nacho Vegas: tengo un ambicioso plan, consiste en sobrevivir.
El plan del día es muy sencillo, voy por unos 40 minutos en la calle, el éxito será que los pulmones y las piernas decidan acompañarme durante toda la sesión.
No es la primera vez que me tomo un break desde que comencé a entrenar, ya había pasado después de la caída (y vacuna) en octubre y después del medio maratón en diciembre, aunque es la primera vez que la pausa sucede sin razón aparente.
La razón de esta pausa es muy simple, algo que a todos nos ha pasado, la vida misma.
La sesión de hoy comenzó desde un día antes. Quiero correr 40 minutos, preparo un playlist de 50, por cualquier cosa que pueda ocurrir. Pongo la alarma a las 5:30 y me voy a dormir.
Hoy suena la alarma, la aplazo todas las veces que puedo hasta que al final, a eso de las 6:20 digo que o me levanto o será un día más de racha sin carrera.
Hago un buen calentamiento, no quiero que la vieja maldición aparezca hoy, tomo un vaso con agua y salgo a la calle. Son las 6:40, más tarde de lo que me gusta, pero estoy en la calle.
Crónica de un regreso
Mientras calentaba veía que el día ya estaba iluminado (aquello del crepúsculo matutino), pero la luz se veía grisácea, estará nublado, pensé yo, pero no eran nubes, era neblina.
La calle se ve totalmente cerrada por la neblina, esto va a estar interesante, hoy se corre en Silent Hill. Camino unos 200 metros, le doy play a la música y comienzo a trotar.
Si esto es una telenovela hay que cuidar la continuidad, el playlist inicia con "Dices no" de Marta Botia, de Ella Baila Sola, con Bunbury, con esto doy el salto del playlist popero del 5K All Out que no fue al universo musical correcto. Esto es rocanrol.
La mañana se siente fría, checo el clima en Google y dice 17°C, se siente más fría por la niebla.
Estoy corriendo en la calle, a contraflujo (en sentido contrario a los carros), esto ya lo he dicho antes pero por seguridad siempre que corras en la calle hazlo en el sentido opuesto al tráfico, que tanto tú como los carros puedan ver lo que viene. Como medida extra de seguridad voy corriendo sobre la banqueta.
No busco lucirme, el ritmo está en 7:00 min/km o más lento.
Termina la primer canción y ahora si inicia la playlist oficial del día, suena "Deshacer el mundo" de Héroes del Silencio, aquella que dice empezar porque sí, y acabar no se cuándo..., con la que inicié las crónicas, y el camino al maratón en agosto del año pasado.
Este post parece capítulo de relleno, de esos repletos de flashbacks, pero es que ahora mismo, que voy apenas sobre el primer kilómetro no puedo dejar de pensar en la sombra de la periostitis del ciclo de velocidad, el miedo ya no se apodera de mí, pero si la precaución, voy atento a cada sensación que reportan las piernas. Hasta ahora se sienten pesadas, pero sin dolor, solo que ojo, la maldición normalmente aparece entre el primero y el segundo, así que vamos bien, de momento...
Ya no suena Héroes, va sonando La Maldita Vecindad o Fito Paez, así que mi ritmo de 7:00 min/km no se siente presionado por mejorar. Dije que el éxito de hoy sería que piernas y pulmones terminaran la sesión conmigo, les puedo decir que en este momento eso se ve como todo un reto, estas tres semanas fuera parece que pegaron más duro de lo que yo quisiera.
Casi acaba el segundo kilómetro, las tibias dicen que todo está bien, y la vista me dice que el día está muy bueno como para desperdiciarlo corriendo en la plaza, esta niebla hay que aprovecharla así que en ese momento, justo en la esquina de la universidad, la sesión da el giro que tenía que dar, voy al Cerro de La Memoria, pasamos de una sesión tranquila de unos 6 km al fondo que debía ser de más de 9. Suena "Nada fue un error", gracias Coti y Calamaro, continúo.
Ya cerca de mi destino, en la esquina del panteón municipal, veo una patrulla bloqueando el paso hacia el cerro, debe haber algún tipo de evento en el cerro, yo sigo mi camino, voy por una vuelta y de regreso a la casa.
Todas las calles aledañas tienen el mismo bloqueo, me acerco a un policía y le pregunto qué hay, una carrera, contesta, creo que empezó a las 7 de la mañana, me dice, me despido con un simple gracias y continúo mi camino. Llego al cerro y no veo ningún tipo de indicación, parece que la carrera aún no llega aquí.
Completo el tercer kilómetro cuando me meto a la trotapista, voy por 3.4 km más de subidas y bajadas. En este momento ya tengo claro que después de esta vuelta, con los tres kilómetros de regreso el fondo será de más o menos 9.5 km, después de tres semanas en la hielera con gusto correría 15, pero ya correr casi 10 es suficiente imprudencia para el día de hoy.
Correr en el cerro siempre es un reto interesante, tiene dos subidas muy buenas, una al inicio de la pista, es larga pero con una pendiente no tan pronunciada, después de eso la mayor parte del camino se siente de bajada, o con subidas muy leves, pero llegando al final hay una subida muy muy pronunciada.
Me gusta correr aquí, sobre todo porque en las partes de bajada es fácil acelerar, aunque hay que estar atento de no irte de paso. Como dije, es un reto interesante.
Más o menos a la mitad del camino me encuentro con alguien de staff de la carrera, un muchacho con chaleco fosforescente y una hielera. Aprovecho para preguntarle qué carrera es, la tercera edición de la carrera Quantum Energía, de 3, 5, 10 y 15K, arrancaron en el auditorio de la ciudad deportiva y deben estar cerca de llegar a ese punto, que al parecer es la marca de 3 km, vaya decepción para los que corran esa distancia, solo los está esperando un muchacho con chaleco fosforescente y una hielera.
Por fin llego a la última subida, en este momento mis piernas ya tienen mas de 6 km encima, pero como todo lo he hecho a un ritmo suavecito lo que sigue sale como si nada. Voy más o menos a la mitad cuando me cruzo con el primer grupo de la carrera, yo llegué aquí primero así que son ellos los que se infiltraron en mi carrera y no al revés.
Termino el circuito del cerro y vuelvo a la calle, me faltan los tres kilómetros de regreso, me doy cuenta que el playlist que tengo no me va a alcanzar, agrego tres canciones más, una de Rata Blanca, otra de Fito Paez y una más de Bunbury para cerrar.
Veo el reloj y me doy cuenta que es más tarde de lo que esperaba, la neblina da la ilusión de ser más temprano, a dos kilómetros de mi casa siento la urgencia por terminar. Toda la carrera ha estado tranquila, con ritmos entre 7:40 y 6:30, pero decido cerrar más rápido, estoy en la esquina de la universidad, y aqui el fondo sufre otro cambio y se convierte en un fast finish long run. Acelero.
Suena "Volviendo a casa" de Rata Blanca, voy a 5:50 min/km, las piernas se sienten bien, la carrera ha salido mejor de lo que esperaba.
En el último kilómetro me emociono de más, voy 5:30 min/km pero no logro mantenerlo lo suficiente, después de medio kilómetro más o menos aflojo el paso y bajo hasta 6:00 min/km, que tampoco está mal.
Va sonando "Contracorriente" de Bunbury y me pasé por 200 metros el lugar donde inicié la carrera, detengo el reloj y termino el día con 9.7 km en 1 hora 7 minutos.
El Guerrero cruzó el Umbral (de su casa), estamos de vuelta.
Post-Mortem: Racionalizando una buena carrera
Cuando me topé con el muro en el medio maratón dije que la razón fue no haber hecho ejercicios de fuerza en todo el entrenamiento. Sigo convencido que así fue.
Hoy todo salió bien, no es que después del ciclo de velocidad me convirtiera en super hombre y las tres semanas de pausa no me afectaran, es que la pausa no fue del todo estática.
Unos días antes del 5K All Out me compré una kettlebell (pesa rusa), y en estos 21 días estuve haciendo unas rutinas breves, de unos 15 minutos, 3 veces por semana. Es bastante curioso, entrenando con la kettle bell duelen músculos que nunca me habían dolido corriendo, pero supongo que la poca fuerza que he entrenado me ayudó el día de hoy.
Así que la recomendación #QUEMALPASO del día de hoy es: consíguete una kettlebell.
Lecciones aprendidas: el #QUEMALPASO de hoy
- Volver de una pausa no necesita plan, necesita presencia.
- El éxito en una carrera no se mide por épica, se mide por cómo termines la sesión.
- Poca fuerza hecha en casa siempre será mejor que solo estar en el sillón.
Playlist del sufrimiento
Un playlist muy bueno, nació siendo de 40 minutos, la estiré a 50 por si acaso, y al final agregué 3 canciones más corriendo en vivo.
Easy run, fondo improvisado o fast finish impulsivo, como ven funciona con cualquier carrera, y es que esto es rocanrol:
- Dices no - Marta Botia ft. Bunbury
- Deshacer el mundo - Héroes del Silencio
- Lo pasado, pasado - Maldita Vecindad
- Eso que llevas ahí - Fito Paez
- Nada fue un error - Coti ft. Andrés Calamaro
- Los toros en la Wii (Fantástico) - Love Of Lesbian
- La actitud correcta - Bunbury
- No soy para ti - Mon Laferte
- El lado oscuro - Jarabe De Palo
- El perro de Alcibíades - El Cuarteto De Nos
- Virus - Héroes del Silencio
- 5 minutos más (Minibar) - Andrés Calamaro
- Nuevos planes, idénticas estrategias - Nacho Vegas
- Volviendo a casa - Rata Blanca
- Mariposa tecknicolor - Fito Paez
- Contracorriente - Bunbury
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Supongo que hay que irse para volver, cuéntame cómo te ha ido cuando corres después de una pausa larga, me encuentras en Instagram y Twitter como @quemalpaso.